13 septiembre, 2012

Peña a panistas: “Los voy a sorprender…”

Francisco Garfias

Pareciera que, hoy por hoy, las relaciones de Gustavo Madero son mejores con Enrique Peña que con Felipe Calderón. Los hechos ocurridos ayer hablan, reflejan, traducen situaciones. El jefe nacional del PAN le reviró el martes al Presidente saliente. No le gustó ni tantito que Felipe haya declarado en el extranjero que hubo panistas que le pidieron dinero para la campaña de Josefina.
Nombres, nombres, nombres, exigió el político de Chihuahua.
Por supuesto que Felipe no se los dio.

 Madero comió ayer con Peña Nieto. Un acto de civilidad que contribuye a uno de los anhelos más caros de los mexicanos: armonía.
Ojalá pudiera reunirse con la izquierda. De perdida con el PRD. Ya no es un sueño imposible. El Peje renunció al liderazgo real que le correspondía en ese partido. Eso facilita las cosas. Se acabó la “esquizofrenia”, para citar al clásico Jesús Ortega. El jefe panista se sintió a gusto con el presidente electo. Eso reflejan sus declaraciones, contenidas en el comunicado oficial de la reunión. “Este encuentro es una extraordinaria oportunidad de diálogo, es una señal de que estamos en el camino correcto”, dijo Madero. Y ofreció una relación de respeto y reconocimiento al Presidente electo.
 En la comida con Peña Nieto estuvieron presentes los mandatarios panistas Marco Antonio Adame, Morelos; Emilio González Márquez, Jalisco; José Guadalupe Osuna, Baja California, Marco Alberto Covarrubias, Baja California Sur; Guillermo Padrés, Sonora; Rafael Moreno Valle, Puebla; Héctor López Santillana, interino de Guanajuato, y el gobernador electo de ese estado, Miguel Márquez.
Hablamos con algunos de ellos. Peña Nieto les causó muy buena impresión. Capturó su atención cuando les adelantó: “Los voy a sorprender…”
“Lo más importante es la disposición para coincidir por el bien de México. Tengan confianza. Los voy a sorprender en lo que podemos lograr: confianza, apertura, respeto”, prometió el Presidente electo. Le creyeron. “Fue una gran reunión. Es muy buen augurio”, nos dijo uno de los gobernadores azules.
Miguel Osorio Chong, coordinador general de Diálogo y Acuerdos Políticos del equipo de transición de Peña Nieto, nos confirmó el ambiente de civilidad que prevaleció en el encuentro. “Será bueno. Participaron todos y en muy buenos términos. Hubo gran cordialidad. Sobre todo porque se conocen”.
 El reclamo de Madero a Calderón fue menos virulento y soez que el contenido de la ofensiva carta al Presidente, firmada por Javier Corral, hombre inteligente, pero infumable y desubicado.
Nadie le niega el derecho al de Chihuahua de responder al primer mandatario que, en una reunión a puerta cerrada, lo llamó “cobarde”. Lo reprochable es que se haya hecho pública tan feroz misiva. Javier le dijo a nuestro amigo Leo Zuckermann que él no la filtró a Reforma. Sea cierto o no, el contenido pinta al senador de cuerpo entero.
Javier es de esos que mira para abajo a los demás. Se siente con gran autoridad moral. México no lo merece. Es una mala copia de López Obrador. Un pejecito azul, pero sin el liderazgo del tabasqueño. No gana una elección ni en su casa.
En las internas para la candidatura a senador del PAN en Chihuahua quedó en tercer lugar. Pero grilló tanto y tan hábilmente que bajaron a los otros dos aspirantes con el argumento de que el gobernador del PRI, César Duarte, había metido las manos en el proceso interno. Y lo regresaron al trapecio. Lo sabe él, lo sabe Madero, lo sabe Calderón. Javier califica a Felipe de cobarde, colérico, fracasado. No soy defensor ni simpatizante del Presidente. Pero sí estoy convencido de que no se le puede acusar de cobarde.
Corral sabe que no le va a pasar nada por sus críticas a Felipe. Es muy fácil atacarlo cuando ya va de salida. Además, tiene fuero.
No es el caso del Presidente saliente. El sí se ha jugado la vida. El crimen organizado no conoce de fueros parlamentarios. Sería miserable no admitir que, aunque Felipe es un hombre de arrebatos, los tiene muy bien puestos… Aunque no le guste a Javier.
 En estos días tiene lugar el Congreso Mexicano del Petróleo. Se juntan las grandes compañías mundiales y los mayores proveedores de Pemex. Ayer, la conferencia magistral le tocó a Carlos Morales, actual director general de Pemex Exploración y Producción.
Allí se suscitó una curiosa reacción que nos contó una fuente en la que confiamos plenamente. La transcribimos tal como nos la narró: “Llegó un 'suspirante' (a Pemex) que nadie distinguía. Se dejó una barba montañesca. Era Adrián Lajous. La bufalada se desató con él. Hasta que llegó el stand del grupo que dirige Alfredo del Mazo papá. Allí se le acabó la suerte a Lajous. Todos se fueron a saludarlo”.
“Y como entenderás, el rumor se dejó venir. Aunque todo el mundo habla en Pemex de que la terna está en tres ex directores: Lajous, Paco Rojas y el más fuerte: Luis Ramírez Corzo, enlace de Gutiérrez Candiani como responsable de la propuesta energética del sector empresarial y prospecto para ser secretario de Energía…”

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