23 mayo, 2013

México: Más crédito y más barato – por Sergio Sarmiento

La gente se pregunta: ¿cómo es posible que las filiales de los bancos de otros países cobren mucho más caro el crédito aquí que en sus países de origen? El hecho de que esos mismos bancos estén obteniendo utilidades en México, mientras que registran pérdidas o salen a mano en sus lugares de origen, aumenta la suspicacia. Quizá lo que están haciendo los bancos es esquilmar a los usuarios mexicanos de crédito para compensar las pérdidas en sus casas matrices.

La verdad, sin embargo, es que los usuarios mexicanos de crédito hemos venido pagando costos más elevados de crédito por condiciones de nuestro propio mercado. Las enormes pérdidas de los bancos en México por las crisis del pasado obligan a los actuales banqueros a tomar providencias para compensar las posibles consecuencias de nuevas crisis. Ésta es una de las razones por las que los bancos nacionales tienen mayores reservas que los bancos de otros países… y las reservas cuestan. Pero quizá el mayor factor en el costo de las operaciones de crédito en México es la enorme dificultad para ejecutar garantías.
¿Qué significa ejecutar las garantías? Muchas veces cuando una persona contrata un crédito ofrece una garantía para asegurar el cobro. En los créditos hipotecarios la garantía es típicamente el inmueble objeto del préstamo y en los préstamos para compra de automóviles el vehículo que se adquiere.
En otros países la ejecución de las garantías es un acto jurídico fácil y rápido. Si uno no paga las letras de la hipoteca o del auto, en cuatro o cinco meses el banco toma posesión del inmueble o del vehículo que se usó como garantía. En México, sin embargo, es común que pasen tres o cuatro años para que los tribunales adjudiquen la garantía. En ocasiones ni siquiera la orden del juez es suficiente. Los funcionarios que deben desalojar los inmuebles o recuperar los vehículos no lo hacen porque no se atreven o porque no pueden.
Los problemas para ejecutar garantías han encarecido los créditos en nuestro país. Los prestamistas tienen que cubrirse ante la posibilidad de no cobrar y el resultado es elevar el costo para todos. Ésta es una situación particularmente injusta para los deudores cumplidos, que al pagar un interés mayor están subsidiando a aquellos que dejan de pagar y que no entregan las garantías comprometidas para sus créditos.
La reforma financiera presentada el 8 de mayo por el gobierno de la república y los signatarios del Pacto por México busca resolver este problema. Establece un sistema más expedito para la adjudicación de las garantías y busca crear las condiciones para que la autoridad tome control de las garantías y las entregue al acreedor en un tiempo más rápido. Si estas modificaciones a la ley logran que, efectivamente, los bancos puedan prestar con mayor certeza jurídica, no solamente habrá un mayor flujo de crédito sino que éste será más barato. Esto ayudaría a México a crecer con un sistema de crédito más sano.

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