10 agosto, 2011

Dow Jones se desploma otro 4,5%

El miedo de las bolsas europeas se contagia a Wall Street: el Dow Jones se desploma otro 4,5%

Un simple rumor, que además fue desmentido poco después, puso de nuevo contra las cuerdas a los mercados de Europa y EEUU. Los inversores de ambos lados del Atlántico sintieron miedo, casi pánico, sólo con escuchar que Francia podría perder la triple A. Rumor o no, Ibex, Dax y Cac se dejaron más de un 5% en la sesión y Wall Street siguió el mismo camino. El Dow Jones perdió más de un 4,5%.

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Los inversores ignoraron las ratificaciones que Moody’s y S&P hicieron de la calificación de deuda gala y, presas del pánico, dieron órdenes de venta a diestro y siniestro cebándose, en especial, con los valores de firmas financieras. En Wall Street el temor a una escalada de la crisis de deuda europea restó otro 4,5% al mercado. Al cierre de la sesión el Dow Jones de industriales se dejó un 4,6%, hasta 10.719 puntos, mientras que el selectivo Standard & Poor´s 500 cayó un 4,48%, hasta 1.120 puntos. El índice tecnológico Nasdaq Composite recortó un 4%, hasta 2.381 puntos.

Las pérdidas registradas en las principales plazas bursátiles del Viejo Continente fueron mayores. El Ibex (-5,45%), el Dax Xetra germano (-5,13%) y el Cac 40 parisino (-5,45%) se llevaron la peor parte. En el caso del índice español, perdió la cota de los 8.000 puntos, mientras que el mercado francés está a sólo 2 puntos de perder los 3.000.

A partir de las 15:00, hora española, comenzó a circular por el parqué el rumor de que Francia podría perder su calificación AAA y las bolsas se desplomaron. De nada sirvió que tanto Moody's como S&P desmintieran la información, reafirmando que el ráting galo seguirá estable en la máxima nota. Tampoco surtió efecto que el presidente francés, Nicolás Sarkozy, interrumpiera sus vacaciones para reunirse con sus ministros de Finanzas, a los que pidió nuevas medidas que garanticen los objetivos de déficit.

El miedo a que Francia sea la siguiente en caer hizo mella de forma especial en la cotización de bancos y aseguradoras. El más sangrante fue el caso de Societe General (-14,7%), cuyas acciones llegaron a desplomarse más de un 20% como consecuencia del rumor y del oportunismo de especuladores y grandes inversores. En España el sector bancario también sufrió un severo varapalo y firmas como Santander (-8,3%), BBVA (-7,8%), Bankinter (-5,5%), Popular (-5,5%) y Sabadell (-4,5%) estuvieron entre las más castigadas.

En EEUU las acciones de Bank of America (-10,6%), Citigroup (-10,5%), JPMorgan (-5,5%), Goldman Sachs (-10,2%), Morgan Stanley (-9,9%) y Wells Fargo (-7,7%) sufrieron importantes recortes.

Además de las turbulencias financieras por los que atraviesa la zona euro y de sus posibles consecuencias en la economía global, Wall Street también tiene mucho de que preocuparse términos domésticos. La Fed confirmó ayer que la economía se recupera a un ritmo muy inferior al que se esperaba y dijo que los tipos de interés seguirán bajos por lo menos dos años más, lo que significa que el regulador no espera mejoras hasta mediados de 2013. Hoy mismo la Casa Blanca anunció que el presidente de EEUU, Barack Obama, y el responsable de la Fed, Ben Bernanke, se verían durante la tarde en una reunión de urgencia para debatir la situación económica.

Pese al recorte de ráting el Tesoro de EEUU colocó hoy una emisión de 24.000 millones de dólares en bonos a diez años al precio más bajo de su historia, 2,14% muy por debajo del 2,18% que esperaba el mercado. La demanda fue 3,22 veces la cantidad vendida por el Tesoro estadounidense, un fuerte incremento la media de las últimas cuatro subastas, que fue de 3,01.

En el apartado macroeconómico los datos publicados hoy confirmaron la desaceleración económica dela que hablaba ayer la Fed. Los inventarios al por mayor de EEUU repuntaron un 0,6% en junio, por debajo de las previsiones de los analistas, que esperaban un alza del 1%.

El oro sigue siendo el valor estrella y su atractivo como inversión refugio crece a medida que la situación económica global adquiere tintes más inciertos. Así el metal precioso cerró en nuevos máximos de 1.784 dólares la onza, aunque llegó a superar durante el día los 1.800 dólares. El crudo se revalorizó también con fuerza tras la caída registrada en los inventarios semanales de crudo de EEUU y el barril de West Texas roza ya los 83 dólares. En el mercado de divisas el dólar escaló más de un 1% y el euro se pagaba ya a 1,41 dólares.

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