10 noviembre, 2011

Afirman que el cáncer de Chávez avanza más rápido de lo esperado

El cáncer que padece el presidente Hugo Chávez se está esparciendo con más velocidad de lo que se esperaba y sus médicos temen que le quede pocos meses de vida, dijo el miércoles el ex embajador de Estados Unidos ante la Organización de Estados Americanos, Roger Noriega, citando fuentes confiables dentro del gobierno venezolano.

“El equipo internacional de médicos a cargo del tratamiento contra el cáncer de Hugo Chávez no espera que pueda sobrevivir más de seis meses”, afirmó Noriega en una columna de opinión titulado La Gran Mentira de Hugo Chávez y la Gran Apatía de Washington, publicado en el portal de internet del InterAmerican Security Watch.

“Fuentes que me han proporcionado información privilegiada y documentos desde dentro del régimen de Venezuela indican que el cáncer de Chávez se está propagando más rápido de lo esperado y podría causarle la muerte antes de las elecciones presidenciales en octubre de 2012”, añadió Noriega, quien también fue subsecretario de asuntos hemisféricos del Departamento de Estado durante la administración del presidente George W. Bush.

Según Noriega, autoridades estadounidenses tenían conocimiento de que Chávez padecía de cáncer seis meses antes de que el mandatario lo admitiera públicamente y ahora saben que es poco probable que sea el candidato en las próximas elecciones presidenciales.

Noriega destacó que los altos dirigentes del chavismo sienten preocupación de que sus seguidores más fervientes se sientan traicionados una vez que se enteren de lo que llamó la “gran mentira” del presidente venezolano.

“Chávez quiere que su pueblo crea que se ‘curó’ hace meses y que las recientes visitas a Cuba han confirmado su recuperación milagrosa”, indicó. “Sin embargo, su deterioro físico se acelera más rápido de lo que sus médicos habían previsto y a pesar de esta grave situación, Chávez ha insistido en recibir dosis bajas de quimioterapia para evitar largas ausencias de la escena política durante este frágil período”.

Agregó que los asesores políticos de Chávez están preocupados de que muera pronto y deje a su sucesor la tarea imposible de explicar por qué los líderes chavistas instigaron esta gran mentira.

Según Noriega, los médicos creen que esa decisión de recibir una dosis más baja de quimioterapia para tratar de continuar sus funciones públicas es suicida, pero no tienen más remedio que seguir con el plan.

Y lo que es peor, “el tratamiento para combatir las células cancerosas en los huesos del líder venezolano aún no ha comenzado”, señaló.

Según Noriega, el equipo de Chávez planea anunciar próximamente que tomará vacaciones cortas o “descansos” en la isla La Orchila, pero los viajes están siendo preparados para que pueda recibir tratamiento médico en un pequeño centro acondicionado para ese propósito en la residencia presidencial que se encuentra allí.

Precisó que las sesiones de quimioterapia han sido muy debilitantes para el mandatario y que en al menos en dos ocasiones fueron suspendidas, luego de que su equipo médico dictaminara que la cantidad de glóbulos rojos era tan baja y su cuerpo estaba tan exhausto que éstas eran más perjudiciales que beneficiosas.

Destacó que el chavismo está contemplando diferentes opciones en caso de que Chávez no pueda competir en las elecciones presidenciales del próximo año.

Chávez y su círculo más cercano han concluido que el ministro de Relaciones Exteriores, Nicolás Maduro, tiene la mayor oportunidad de movilizar a su base política como candidato presidencial sustituto.

Pero los generales chavistas implicados en actividades de narcotráfico contemplan escenarios ajenos a la salida electoral, advirtió.

“Los narcogenerales están decididos a preservar su refugio, [que lo harían] incluso si eso implicara frustrar las elecciones”, afirmó.

Noriega advirtió sobre la posibilidad de violencia en el país petrolero y recomendó a las autoridades en Washington que conformen un grupo de trabajo con otros países del hemisferio para prevenir el posible caos que pudiera derivarse de una confrontación entre chavistas y las fuerzas democráticas en Venezuela.

“Los diplomáticos deben movilizarse discreta y rápidamente para coordinar una respuesta regional a la muerte de Chávez y apoyar una genuina transición democrática en lugar de la sucesión que los chavistas tienen en mente”, comentó.

“Después de que Chávez salga del escenario, los líderes de la región deben movilizarse para insistir en que el régimen y sus aliados extranjeros respeten los resultados de una elección que sea libre, justa y que cuente con la participación de observadores internacionales. La comunidad interamericana debe comprometerse a ayudar a la rehabilitación de la economía y a la restauración del imperio de la ley”, sostuvo.

Noriega dijo que algunos temas cruciales exigen liderazgo por parte de Washington, incluyendo el aislamiento de los generales venezolanos implicados en el narcotráfico, para evitar que puedan impedir una transición pacífica.

Asimismo, Washington debe mostrar apoyo a los oficiales del ejército que son leales a la Constitución, añadió.

Por otro lado, el gobierno estadounidense también debería lograr que los gobiernos de China, Rusia, Cuba e Irán no interfieran en el escenario político venezolano.

“Las autoridades en Estados Unidos deben estar preparadas para lidiar con el impacto de una situación turbulenta a corto plazo en un país donde se compra el 10 por ciento de nuestro petróleo”, comentó.

“Washington también debe desarrollar un plan a largo plazo para ayudar a los venezolanos a limpiar los residuos tóxicos de los terroristas, los narcotraficantes, la corrupción y los agentes cubanos que Chávez dejará atrás”, comentó.

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