03 noviembre, 2011

Identificando al enemigo: la red Haqqani

En Vietnam, Estados Unidos arrancó la derrota de las fauces mismas de la victoria. Tal y como documenta Mark Woodruff en Unheralded Victory: The Defeat of the Viet Cong and the North Vietnamese Army, 1961-1973: (Victoria sin anunciar: La derrota del Viet Cong y el ejército de Vietnam del Norte, entre 1961-1973″)...
31 de Octubre de 2011 En Vietnam, Estados Unidos arrancó la derrota de las fauces mismas de la victoria. Tal y como documenta Mark Woodruff  en Unheralded Victory: The Defeat of the Viet Cong and the North Vietnamese Army, 1961-1973: (Victoria sin anunciar: La derrota del Viet Cong y el ejército de Vietnam del Norte, entre 1961-1973″), el enemigo fue derrotado en la batalla, la insurgencia fue aplastada y la “vietnamización” (el fortalecimiento de las fuerzas defensivas del sur) ya estaba en marcha.
Pero luego abandonamos a nuestros aliados. El Congreso cortó todo tipo de apoyo. Mientras que Vietnam del Norte, respaldado por los soviéticos, violó rápidamente el tratado de paz e invadió el Sur, nosotros nos encogimos de hombros y volvimos la espalda.
Halaluddin HaqqaniComo resultado, Estados Unidos perdió más que Vietnam. Percibiendo nuestra débil determinación, los soviéticos pasaban a la ofensiva en Asia, América Latina y África. El poderío de Estados Unidos estaba en franco retroceso en casi todos los frentes… hasta que Ronald Reagan llegó.
Al ritmo que vamos, Afganistán puede convertirse, francamente, en otro Vietnam. La estrategia del presidente Obama hace especial hincapié en batirnos en retirada en vez de terminar el trabajo. Una retirada prematura complicará la capacidad de las fuerzas militares para hacer frente a las muchas amenazas en la región, como lo es, por nombrar sólo una, la Red de Yalaluddin Haqqani.


Este grupo, aunque poco conocido, ha sido relacionado con actividades terroristas y organizaciones criminales en el noroeste de Pakistán durante años. Son los intermediarios en el corredor de los territorios tribales de Pakistán hasta las provincias afganas de Khost, Paktika y Paktia. Su apoyo permite a los talibanes seguir canalizar tanto combatientes como equipamiento en la zona oriental de Afganistán.
La Red Haqqani carece del “alto perfil” de al-Qaeda, pero sus líderes practican la misma retórica extremista. Por ejemplo, en una entrevista hecha en 2010 para la web “Jahdi”, el normalmente retraido Sirayuddin Haqqani (hijo de Yalauddin Haqqani) declaró que: “los atentados de los cruzados contra Afganistán tienen como objetivo principal establecer un Gran Israel. … Creemos que derrotar a Estados Unidos en Afganistán ayudará a impedir esta cruzada contra el mundo musulmán”.
Se cree que la Red Haqqani tiene miles de combatientes bajo su mando. Además también se cree que cuenta con contactos a la mano de al-Qaeda, los talibanes y el servicio de inteligencia de Pakistán, ISI, y que tiene las manos muy bañadas en sangre. Ha apoyado directamente numerosos atentados dentro de Afganistán, entre ellos dos atentados por separado contra la población civil en la embajada de la India y contra el Hotel Serena en Kabul. De hecho, puede que también estuviesen involucrados con el más reciente atentado contra el Hotel Inter-Continental.
Los Haqqani también operan como una versión afgana de la mafia. De acuerdo a  Jeff Dressler, analista del Instituto para el Estudio de la Guerra ” los contratistas y los ancianos del distrito de Loya-Paktia [distrito] pagan dinero por protección a los afiliados de Haqqani, a veces incluso hasta la mitad del dinero de los proyectos que reciben para los proyectos de desarrollo y reconstrucción”. Además, agrega Dressler, “los Haqqani también obtiene ingresos provenientes de negocios delictivos, tales como el contrabando de cromita y madera y, en menor medida, del secuestro y la extorsión”.
La Red Haqqani también es una fuerza poderosa dentro de Pakistán, pero debido a sus estrechos vínculos con el ISI, no se le ha vinculado con atentados terroristas dentro de Pakistán. Aunque el ISI se resista a admitir que la Red Haqqani es una amenaza, no se debe permitir que Islamabad se haga de la vista gorda.
Estados Unidos debe alentar a Pakistán para que presione a dicho grupo a participar en las conversaciones de reconciliación en Afganistán. Una manera para hacer esto sería: Dejar que Estados Unidos lleve a cabo una campaña agresiva con aviones no tripulados contra campos de la Red Haqqani en áreas tribales.
Desafortunadamente, la decisión del presidente Obama por acelerar el proceso de retirada de Afganistán hace mucho más difícil persuadir a Pakistán para ser más duro —o por lo menos dejar que Estados Unidos lo seas— con el grupo. Y habrá muchos menos soldados disponibles para atacar los canales de distribución de hombres y suministros al este de Afganistán.
Si la Red Haqqani se mantiene fuerte hasta 2014, cuando Obama insiste en que Estados Unidos ya haya terminado en Afganistán, puede que entonces Afganistán se convierta en el Vietnam de Obama – una derrota americana arrancada de las fauces de la victoria.
* El Dr. James Carafano es experto en temas de defensa y seguridad interior, y es Director del Centro Sarah Allison y Douglas (Heritage) para el Estudio de Política Exterior

No hay comentarios.: